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El acorde napolitano es una de las primeras alteraciones que un estudiante de conservatorio aprende a usar de verdad: aporta un color expresivo único al penúltimo acorde de la cadencia, pero también es donde más exámenes se pierden por una falsa relación cromática mal resuelta. Esta guía despeja cómo se construye, por qué se usa siempre en primera inversión, cómo se cifra, cómo se resuelve a la dominante sin chocar contra la sensible y los cuatro errores que más se penalizan en el examen del conservatorio español.
1 Qué es el acorde napolitano
El acorde napolitano es la tríada mayor construida sobre el segundo grado rebajado de la tonalidad. Como se utiliza casi siempre en primera inversión (con la tercera del acorde en el bajo), también se le conoce como sexta napolitana: lo que se escucha sobre el bajo es un intervalo de sexta menor y otro de tercera menor, igual que en cualquier acorde en posición de sexta.
El nombre viene de su uso intensivo por parte de la escuela napolitana de ópera del barroco tardío (Alessandro Scarlatti, Pergolesi, Vinci), aunque ya aparece antes en Monteverdi, Vivaldi o el propio Bach. Funcionalmente es un acorde pre-dominante: sustituye o adorna al cuarto grado (IV/iv) o al segundo grado (ii/ii°) justo antes de la dominante, dando al penúltimo acorde de la cadencia un color cromático intenso.
Es mucho más frecuente en modo menor —donde encaja con la sonoridad del modo y se integra con naturalidad— pero también se usa en modo mayor, con un efecto más colorido por el cromatismo añadido.
2 Cómo se forma en mayor y en menor
Para construir un napolitano basta con tomar el segundo grado de la tonalidad y bajarlo un semitono: esa nota es la fundamental del acorde, sobre la que se levanta una tríada mayor (fundamental, tercera mayor, quinta justa). La regla es idéntica en mayor y en menor; lo único que cambia es cuántas alteraciones nuevas aparecen respecto a la armadura.
| Tonalidad | ♭II fundamental | Notas (♭II) | ♭II⁶ — bajo y voces |
|---|---|---|---|
| La menor | Si♭ mayor | Si♭ – Re – Fa | Bajo Re · voces Si♭ y Fa |
| Do menor | Re♭ mayor | Re♭ – Fa – La♭ | Bajo Fa · voces Re♭ y La♭ |
| Mi menor | Fa mayor | Fa – La – Do | Bajo La · voces Fa y Do |
| Re menor | Mi♭ mayor | Mi♭ – Sol – Si♭ | Bajo Sol · voces Mi♭ y Si♭ |
| Do mayor | Re♭ mayor | Re♭ – Fa – La♭ | Bajo Fa · voces Re♭ y La♭ |
| Sol mayor | La♭ mayor | La♭ – Do – Mi♭ | Bajo Do · voces La♭ y Mi♭ |
Observa que la nota del bajo en ♭II⁶ coincide con la subdominante natural de la tonalidad: en La menor el bajo es Re (cuarto grado de La menor), en Do menor es Fa, en Re menor es Sol… Ese detalle no es casual: es la razón por la que el napolitano se usa casi siempre en primera inversión, como veremos en el siguiente apartado.
En modo menor, la fundamental rebajada (Si♭ en La menor, Re♭ en Do menor) ya está cromáticamente próxima al ámbito sonoro del modo: aparece una sola alteración nueva. En modo mayor son dos alteraciones (Re→Re♭ y La→La♭ en Do mayor), por eso el napolitano en mayor suena más extraño y suele reservarse a momentos expresivos puntuales.
3 Por qué siempre en primera inversión
Hay tres razones que se refuerzan entre sí para justificar el uso casi exclusivo del napolitano en primera inversión (♭II⁶) hasta bien entrado el Romanticismo.
1. El bajo coincide con la subdominante natural
En primera inversión, la tercera del acorde —que es la subdominante natural de la tonalidad— va al bajo. Es una nota familiar para el oído y diatónica respecto a la armadura. Resulta más estable y vocal que tener en el bajo la fundamental rebajada, que es la nota cromática y disonante.
2. Se evita un salto de tritono en el bajo al V
En estado fundamental, el bajo del napolitano (la nota rebajada) tendría que descender un tritono para llegar al V. En La menor sería Si♭ → Mi: un intervalo áspero, poco cantable y muy mal valorado en una escritura SATB clásica. En primera inversión, en cambio, el bajo sube por grado conjunto del cuarto grado al quinto: Re → Mi en La menor. Esa conducción del bajo es la natural para llegar a una cadencia.
3. La duplicación del bajo es segura
Como veremos en la sección de escritura, la tercera del napolitano se dobla sin riesgo porque es una nota consonante y diatónica. Si el napolitano estuviera en estado fundamental, la nota a duplicar habitualmente sería la fundamental rebajada —la nota característica— y eso obliga a una conducción mucho más delicada para no producir paralelismos. La primera inversión libera al estudiante de ese problema.
A partir de Beethoven y especialmente en Schubert y Chopin sí aparece el napolitano en estado fundamental, pero en repertorio claramente romántico y con un tratamiento expresivo (a veces incluso como acorde de paso o cromático). En un examen de conservatorio de armonía clásica, escríbelo siempre en primera inversión salvo que el enunciado pida lo contrario.
4 Cómo se cifra: ♭II⁶, N⁶, II♭⁶
Coexisten varias notaciones para el napolitano dependiendo de la tradición. Conviene reconocer las tres más extendidas en español, italiano e inglés y saber por qué dicen todas lo mismo.
| Cifrado | Lectura | Tradición |
|---|---|---|
| ♭II⁶ bII6 | Segundo grado rebajado en primera inversión | Conservatorio español moderno (de la Motte, Piston) |
| II♭⁶ II♭⁶ | Igual que el anterior, alteración escrita después del grado | Tratados clásicos en castellano (Zamacois) |
| N⁶ N6 | «Neapolitan sixth», nombre funcional directo | Tradición anglosajona (Aldwell-Schachter, Kostka) |
En cifrado figurado sobre el bajo, el napolitano aparece simplemente como un 6 (o 6/3 explícito): el bajo es la tercera y arriba están una sexta y una tercera. La pista para reconocerlo no está en la cifra sino en el contexto: si la sexta sobre el bajo está alterada (un bemol o un becuadro descendente) y el bajo es la subdominante natural, casi seguro estás ante un napolitano.
Para el análisis con números romanos, la convención más usada en el conservatorio español actual es ♭II⁶: refleja que es el segundo grado y que está rebajado, manteniendo coherencia con el resto del análisis funcional. Si tu profesor pide N⁶, úsalo: la armonía que describen es exactamente la misma.
5 Cómo se resuelve y la falsa relación cromática
El napolitano resuelve a la dominante (V o V⁷), bien directamente, bien pasando por el I⁶/₄ cadencial. Esa segunda opción es la que más se exige en el examen porque resuelve por sí sola el problema más peligroso del napolitano: la falsa relación cromática.
La falsa relación cromática, explicada
El choque está entre la fundamental rebajada del napolitano y la sensible del V. En La menor: la fundamental del napolitano es Si♭ y la sensible es Sol♯. Si Si♭ está en la soprano y Sol♯ aparece en el bajo o en el tenor en el siguiente acorde, las dos notas cromáticamente relacionadas suenan en voces distintas en compases consecutivos: eso es falsa relación cromática y se penaliza como tal.
Las tres maneras de evitarla
- Mantén el cromatismo en la misma voz. Si Si♭ está en la soprano, baja la soprano a La en el acorde de V y solo después permite el ascenso a Si natural. O, en cadenas más largas, deja que esa misma voz haga el cromatismo Si♭ → La → Sol♯ a lo largo de varios acordes.
- Intercala un I⁶/₄ cadencial entre ♭II⁶ y V. Es la solución más limpia para el examen: el I⁶/₄ absorbe el cromatismo porque la voz que tenía Si♭ baja a La (nota común con la sexta del I⁶/₄ en La menor), y la sensible aparece luego sin choque entre voces.
- Resuelve a V⁷ directamente cuidando la conducción. Si dominas la escritura, el V⁷ deja menos margen para la falsa relación si la fundamental rebajada desciende a la quinta del V (Si♭ → Sol en La menor) en lugar de cruzarse con la sensible.
Estas son las dos progresiones que se piden en el conservatorio:
En cualquiera de las dos, el bajo sigue el mismo recorrido por grado conjunto: cuarto grado → quinto grado → primer grado. Las voces superiores son las que cambian según optes por la resolución directa o por la mediada por I⁶/₄.
SATB del ♭II⁶ → I⁶/₄ → V → i en La menor
Esta es la disposición a cuatro voces que recomienda el repertorio clásico. Es la versión sin falsa relación, ideal para el examen.
Fíjate en lo que hace la soprano: Si♭ baja a La, después salta a Sol♯ y resuelve en La. El cromatismo Si♭ → Sol♯ existe pero pasa por La (nota común con la tónica) y se mantiene en la misma voz, con lo que el oído no lo percibe como choque entre voces distintas. Esa es la lectura ortodoxa del problema y la que aceptan todos los tratados de conservatorio.
6 Cómo escribirlo paso a paso
Si estás armonizando una soprano dada o un bajo cifrado y quieres meter un napolitano en la penúltima cadencia, sigue estos cinco pasos. Funcionan tanto en menor como en mayor.
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1
Rebaja el segundo grado y construye una tríada mayor. En La menor, Si pasa a Si♭ y el acorde es Si♭ mayor: Si♭ – Re – Fa. En Do mayor, Re pasa a Re♭ y el acorde es Re♭ mayor: Re♭ – Fa – La♭.
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2
Pon el acorde en primera inversión. La tercera del acorde —que es la subdominante natural— al bajo. En La menor el bajo es Re; en Do mayor el bajo es Fa. Cifra ♭II⁶ (o II♭⁶, o N⁶, según convención de tu profesor).
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3
Duplica el bajo, no la fundamental rebajada. En el ♭II⁶ de La menor, el tenor lleva Re (igual que el bajo, una octava arriba); contralto y soprano se reparten Si♭ y Fa. Nunca dupliques Si♭: es la nota característica y produce paralelas al resolver.
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4
Resuelve a V por grado conjunto en el bajo. Sube el bajo del cuarto grado al quinto (Re → Mi en La menor). Para la opción más segura del examen, intercala un I⁶/₄ cadencial: ♭II⁶ → I⁶/₄ → V → i. El bajo se mantiene en Mi durante I⁶/₄ y V, y resuelve a La en el i final.
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5
Comprueba que no hay falsa relación cromática. Localiza la fundamental rebajada (Si♭ en La menor) y la sensible del V (Sol♯). Verifica que el cromatismo entre las dos pasa por la misma voz, o que está absorbido por la nota común del I⁶/₄. Si quedan en voces distintas en compases consecutivos, replantea la disposición.
7 Los 4 errores más frecuentes
Los cuatro errores comparten un mismo origen: tratar el napolitano como un acorde más, sin recordar que es una tríada mayor cromática con una nota característica que exige cuidado al duplicar y al conducir. Si interiorizas que el bajo es la subdominante natural y que la fundamental rebajada no se duplica jamás, los tres primeros errores desaparecen. El cuarto se evita con un análisis funcional limpio: el napolitano ocupa siempre el lugar del pre-dominante en la cadencia.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente el acorde napolitano?
¿Por qué se escribe casi siempre en primera inversión?
¿Qué nota se dobla en un acorde napolitano?
¿Cómo se resuelve sin falsa relación cromática?
¿Es lo mismo el napolitano que el II en modo menor?
Filarmonic · 13 junio 2026 · 10 min lectura · Armonía tonal · Conservatorio